El Consejo General de Colegios Oficiales de Educadoras y Educadores Sociales (CGCEES), en el marco de su Asamblea General celebrada este fin de semana en Madrid, manifiesta su rechazo absoluto y firme ante el actual escenario de violencia armada. Bajo el lema "No a la guerra. No a las guerras", la profesión se posiciona en defensa de los Derechos Humanos y la convivencia pacífica.
Un compromiso ético con la justicia social
Como profesionales de la Educación Social en todo el Estado español, no podemos permanecer impasibles ante la sinrazón y la barbarie. Nuestra labor diaria se basa en la construcción de redes, la integración y el acompañamiento humano; por ello, nos sentimos en la obligación ética de denunciar la escalada de tensión mundial.
Contra el dolor y el desarraigo
Desde el CGCEES lanzamos una reflexión colectiva sobre la inutilidad del conflicto bélico. La guerra no es una solución, sino un fracaso rotundo de la política y la humanidad que solo genera:
- Pérdidas irreparables: La muerte de miles de civiles inocentes.
- Desplazamientos forzosos: El éxodo de familias que huyen del horror en los focos de conflicto, viéndose obligadas a abandonar sus proyectos de vida.
- Inestabilidad planetaria: Un aumento del odio y la precariedad que afecta especialmente a los colectivos más vulnerables.
Por una cultura de paz
Reclamamos que se priorice la vía diplomática y el respeto al Derecho Internacional. La Educación Social es, en esencia, una herramienta para la paz. Creemos firmemente que el dolor y la destrucción son evitables y que la sociedad civil debe alzarse para exigir un alto al fuego inmediato.
Como dijo Mahatma Ghandi "No hay camino para la paz, la paz es el camino” y nosotras como educadoras y educadores sociales, reafirmamos nuestro compromiso, ya que nuestra voz es la de la justicia, la solidaridad y la dignidad de todos los pueblos. ¡¡¡Las guerras destruyen, la Educación Social construye!!!













